La cirugí­a laparoscópica ginecológica es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva ya que permite intervenir a la paciente sin tener que abrir el abdomen practicando pequeñas incisiones. Actualmente se está usando en muchas patologías como el cáncer o para la extracción de quistes y miomas. También se realizan con esta técnica la histerectomía, la cirugía de la endometriosis y, de hecho, prácticamente cualquier intervención de cirugía ginecológica se puede realizar utilizando este tipo de abordaje. En todos los casos durante la intervención se aplica anestesia general a la paciente.

Dr Francisco Carmona en una cirugía laparoscópica ginecológica

Básicamente el procedimiento consiste en inyectar dióxido de carbono para elevar la pared abdominal y así crear un mayor espacio para trabajar. Esto facilita al cirujano la visualización y trabajo con los órganos. Después se inserta el laparoscopio (un tubo con una pequeña cama de televisión en su extremo) para poder examinar los órganos de la pelvis y el abdomen. Es posible que se necesiten incisiones pequeñas adicionales. El uso del dióxido de carbono puede hacer sentir dolor en el hombro por algunos días al irritar el diafragma, que comparte algunos de los mismos nervios del hombro. Igualmente, se puede tener un aumento en la necesidad de orinar, ya que el gas puede ejercer presión sobre la vejiga.

Las principales ventajas para las pacientes son que las incisiones de 5 mm no provocan dolor, dejan cicatrices muy pequeñas y generan muchas menos adherencias. La recuperaciones son mucho más rápidas que en el caso de la laparotomía. En muchas intervenciones realizadas con cirugía laparoscópica ginecológica la paciente es dada de alta el mismo día en el que se realiza a intervención

Esta técnica de la cirugía laparoscópica fue utilizada por primera vez en medicina por ginecólogos y posteriormente fue ganando seguidores en las otras especialidades siendo la extracción de vesícula una de las más comunes.

Cuando en la década de los 80 se incorporaron las cámaras de vídeo hizo que aumentara mucho el uso de esta técnica, al ver la imagen en un monitor facilita mucho la intervención y permite que el equipo del cirujano tenga un papel activo. Las intervenciones con cámara pueden ser grabadas para una posterior evaluación. El uso intensivo también hizo que junto a la cámara se incorporarán nuevos instrumentos que permitían una mayor precisión y que la cirugía fuese aún menos invasiva.

Cuando se usa para estudiar el interior del útero recibe el nombre de histeroscopia y permite examinar el endometrio para realizar el diagnóstico preciso de una enfermedad. La histeroscopia detecta pólipos y miomas que pueden ser extirpados o tomar biopsias según el tipo de alteración.

La preparación para una cirugía laparoscópica ginecológica requiera que la paciente esté en ayuno y haber ingerido un laxante el día anterior para tener los intestinos vacíos y conseguir una mejor visualización de la pelvis. Si la paciente será sometida a una cirugía donde se abrirá la vagina como en el caso de las histerectomías entonces adicionalmente deberá utilizarse antibióticos previos a la cirugía para evitar una infección ascendente, es decir, que vaya desde la vagina a la pelvis.

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Equipo del Dr. Francisco Carmona

Consulta del Ginecólogo Dr. Francisco Carmona en Barcelona y equipo de especialistas en Ginecólogía y Obstetricia, Cirugía Ginecológica por Laparoscopia, Endometriosis, Patología del Suelo Pélvico (Prolapso Vaginal), Cáncer y Reproducción Asistida.

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